fugi tivos

Sueños y espirales

Posts Tagged ‘super

¿Cuándo nos volvemos a ver?

with 3 comments

Me fui a la cama más tarde que nunca. Sin embargo le había prometido quedar para comer. A las doce, media hora antes de lo acordado, me envió un SMS para recordármelo. Como de costumbre en mí, le respondí atrasando la hora quince minutos. Aún y así no me daba tiempo a llegar si pensaba ducharme, le envié otro para retrasarlo otro cuarto de hora más. Me presenté a la una y diez, por fortuna ella aún no había llegado y fui yo el que tuve que esperarla. En poco tiempo, ya había comenzado a conocer mis defectos. Le dí dos besos y nos dirigimos al restaurante. Como esa noche había dormido poco, al llegar a la mesa, me dí cuenta de que había olvidado la cuchara, el postre, las servilletas… Ella no podía parar de reír. Después llegó su compatriota, buen amigo mío, y, entre risas, acabaron echándonos del restaurante porque ya cerraban. Me dijo ella que si quería acompañarla al banco y le dije que sí. Quedamos en el mismo sitio de antes, en cinco minutos.

Siempre teníamos algo que comentar, ya que, a pesar de que compartíamos el español, nuestros acentos eran distintos. El mío de Estopa y el suyo de más allá del Atlántico. Después le dije de ir al supermercado, que estaba justo al lado, y ella aceptó. Yo sólo quería comprar unos cartones de leche y me deslicé por entre los pasillos para coger seis botellas. Después pensé que también necesitaba zumo (¿jugo?) de naranja. Y allí apareció otra vez. “¡Te estaba buscando! Vaya, si que compras zumo… Pero ven y acompáñame a elegir…” y entonces dijo una palabra que no comprendí. ¿Los qué? Pues…mmm…¿Corn Flakes? “Ah! Los cereales”, exclamé. “Cereales, jaja…Bueno, ven”. Pasamos diez minutos decidiendo entre unos Kellogg’s de cuatro euros y unos muesli de dos. Le dije que a mí me gustaban más los muesli, con los trozos de coco y plátano. Cogió esos. “Oye, ¿y tú no compras fruta?” Me preguntó a bocajarro. “Yo voy al Lidl para la fruta”. ¿Y por qué no me avisas cuando vas al Lidl? ¡Es que no me llamas! . “¡Pero si nos conocemos desde hace menos de una semana!”. Pues es verdad, respondió ella con medo rubor y una sonrisa con ínfulas de carcajada. Volvimos a la residencia, donde ambos vivíamos, tomamos el ascensor y en el segundo piso me despedí. Cuando yo ya me dirigía hacia mi habitación, oí un “¡Espera!” a mi espalda y al girarme la vi bloqueando la puerta del ascensor con su pequeño pie. “¿Cuándo nos volvemos a ver?” El viernes.

En cinco meses que llevaba viviendo en aquella inmunda residencia nadie me había hecho esa sencilla pregunta, ni me había acompañado al supermercado. De repente, gestos tan pequeños, me hicieron sentir otra vez sobre tierra firma tras, horas antes, haber comenzado a hundirme en las arenas movedizas que a veces se encuentran en el camino sin saber bien por qué.

——

Sans doute, j’aimais bien maman, mais cela ne voulait rien dire. Tous les êtres sains avaient plus ou moins souhaité la mort de ceux qu’ils aimaient. Ici, l’avocat m’a coupé et a paru très agité. Il m’a fait promettre de ne pas dire cela à l’audience, ni chez le magistrat instructeur.

Il a réfléchi. Il m’a demandé s’il pouvait dire que ce jour-là j’avais dominé mes sentiments naturels. Je lui ai dit: «Non, parce que c’est faux.» II m’a regardé d’une façon bizarre, comme si je lui inspirais un peu de dégoût.

Camus – L’étranger

Written by ertziano

21 enero 2009 at 7:24 PM

Publicado en paisajes

Tagged with , , , , , ,

Dinero

leave a comment »

IMAGE_00468.jpg

Written by ertziano

12 enero 2009 at 3:07 PM

Publicado en pictures

Tagged with , , ,